TEST RIDE: BH G7 PRO, SIN EXCUSAS

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TEST RIDE: BH G7 PRO, SIN EXCUSAS
Comenzamos el año con una prueba de lujo: la G7 Pro de la marca ibérica BH. Una bici extraordinaria que te hará levantarte más temprano a entrenar. ¿Estás decidido a mejorar?

LAS FORMAS DE LA VELOCIDAD

La BH G7 Pro es una bici de gama alta que cuenta con prestaciones de bicicletas de mayor nivel. De hecho, está a solo un pasito.

A primera vista no hay manera de no enamorarse. Su cuadro de carbono de formas aerodinámicas, sus rines EVO de 50 mm, los mandos electrónicos Shimano Di2 y una pintura muy bien aplicada, impone y nos llama inmediatamente a rodarla.

Casi todo en esta bici está pensado para ir más rápido; con un peso de 6.5 kg y una distancia entre ejes de 96.5 cm, esta bici acelera en muy poco tiempo. 

La rigidez de esta bicicleta nace en un bottom bracket 386, más grande que el estándar; unos tirantes más cortos y una rueda trasera prácticamente dentro del tubo de asiento, por lo que su reacción es inmediata y acelerar en sprint se siente mucho más directamente.

A BORDO

La unidad a prueba es talla SM (52), por lo que tres de nuestros riders pudieron comparar sus impresiones. 

A bordo la geometría te obliga a tomar una posición más aerodinámica de lo usual; de hecho, la diferencia mínima entre la altura del sillín y la potencia es de 11 cm. Su intención velocista resalta al montarte en el sillín para alcanzar los mandos, que al combinarse con una multiplicación FSA SL-K Light con bielas de 170 mm dan como resultado un pedaleo más eficiente. 

Aquí entra a escena un sistema de cambios de lo más preciso y rápido del mercado: el Shimano Di2, que sin problemas se sincroniza con tu ciclocomputador vía Ant+ y Bluetooth. La duración de la carga es de 2000 km y la ventaja del ajuste electrónico es que es muy difícil que la calibración de los cambios se modifique mientras ruedas, como con los cambios vía cable.

Las virtudes de esta bici tanto en geometría como en mecánica, permiten acelerar y cambiar de desarrollo muy rápidamente; tanto, que algunas veces es posible llegar al pedaleo suelto antes de darnos cuenta que debemos subir un cambio.

Sobre asfalto plano y liso es una delicia. Parece ir sobre rieles y una sola vuelta de bielas puede hacerte avanzar varios metros, pues sus rodamientos, sin ser cerámicos, tienen un rendimiento sobresaliente. Al entrar en curvas no tan cerradas a velocidad media la sensación es de confianza; sin embargo, arriba de 50-60 km/h se siente algo nerviosa debido a su corta distancia entre ejes, pero nada que no podamos conocer, dominar y controlar.

En cambio, en caminos maltratados es un poco incómodo rodar a cualquier velocidad, pues es tan rígida que cualquier hendidura la hace rebotar y perder contacto con el asfalto; todo se siente en el sillín y en el manubrio.

Si bien la condición aerodinámica es ideal para pruebas de velocidad, en pendientes no tiene que envidiarle nada a una bici escaladora. De subida lo que más nos ayuda es la ligereza y rigidez del conjunto, que no permiten pérdida de potencia entre los pedales y la rueda trasera. Además, la geometría con un slopping muy moderado nos permite entregar la fuerza con muy poca “bailarina”.

De bajada la constitución del cuadro y posición aerodinámica nos da una mejor maniobrabilidad y reacción para afrontar caminos sinuosos, situación que obliga a una conducción y un trazado de curvas muy cuidados.

Teniendo características aerodinámicas, el viento no representa problema alguno; si acaso en condiciones de viento lateral, el perfil de 50 mm puede desestabilizarnos un poco, pero nada dramático que un poco de equilibrio con la cadera no solucione. Los rines de carbono EVO C50 son tubeless ready, y montan unas llantas Hutchinson Epsilon 700×25 de gran agarre, durabilidad y comodidad.

BHg7

LOS FRENOS

Al presionar las manetas de freno, los cangrejos japoneses Ultegra de pivotes duales dan una presión de frenado más sólida y regulable. No como los frenos de disco, pero sí mucho más eficientes que los sistemas de un solo pivote. 

Su gran virtud es la modulación de la fuerza de frenado, que permite abuso constante en condiciones de carrera o entrenamiento, sin embargo, como todos los rines de carbono, después de uso constante las zapatas se calientan y pierden eficiencia.

SÁCALE PROVECHO

Esta no es una bici para principiantes ni para personas que no disfrutan la velocidad. La G7 Pro es una devoradora de kilómetros, sedienta de velocidad y adrenalina. Es algo mejor, mucho mejor.

La G7 Pro en pocas palabras es una bici que te ayudará en todos los niveles a mejorar tu rendimiento. Ya sea por las virtudes propias de la bici, hasta por la motivación extra que supone salir a entrenar con una máquina así. 

Prestaciones de este nivel y tan bien balanceadas son difíciles de encontrar, pues la G7 Pro es muy buena subiendo, bajando, acelerando y curveando. 

Si a acaso solo le faltaría una potencia y manubrio aerodinámicos, pero fuera de este detalle mínimo, es una delicia verla por las mañanas antes de salir a entrenar y sentir el ardor de las piernas al rodarla.

 

Esto fue Test Ride de Cycle City. Nos vemos por ahí… rodando.