La piel: el protector natural del cuerpo

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La piel es el órgano más grande del ser humano, es el que más expuesto se encuentra a las inclemencias del tiempo y es el protector natural del cuerpo; sin embargo, la afección más grave y que puede causar severos daños viene de la luz solar.

Por Gabriela Ruíz Luna

Paulatinamente iremos recobrando nuestra vida cotidiana y una de las primeras cosas a las cuales nos tendremos que enfrentar después de varios días de encierro, es a la luz solar. La primavera estará en su apogeo y será el clima característico de esta temporada el que hará mella en nuestro cuerpo. El primer órgano en resentir los efectos de los rayos del sol, será nuestra piel.

La piel es el órgano que cubre completamente al cuerpo, sirve como protección contra el calor, la luz, las infecciones, también funciona como regulador de la temperatura, almacena agua y grasa, y además es un órgano sensorial.

Uno de los factores que dañan la piel es la exposición prolongada a los rayos solares, y es muy común cuando decidimos andar en bicicleta ya sea como diversión o como modo de transporte. 

La melanina se encarga de que los rayos ultravioleta no provoquen quemaduras, ocasionando con el tiempo reducción en su elasticidad y un envejecimiento prematuro.

Aunque la piel tiene formas naturales de reparación y protección como es el constante despojo de células muertas, mientras más se envejece es más difícil para la piel repararse a sí misma. El daño que provocan los rayos UV perjudican la piel y el tejido conectivo subyacente, y como resultado aparecen más líneas de expresión y arrugas. Demasiada exposición también puede aumentar el riesgo de cáncer de piel, pues cuando esta ingresa a las células puede dañar el ADN que se encuentra en su interior. Estos daños al ADN causan cambios en las células y hacen que crezcan rápidamente y se dividan, este crecimiento puede resultar en células adicionales a las que comúnmente llamamos tumores o lesiones, pudiendo ser cancerígenos (malignos) o benignos (inofensivos).

Cómo protegernos del sol cuando andamos en bici

Solemos tomar las medidas de seguridad más comunes cuando solemos andar en bicicleta, como es ponernos casco, guantes, lentes, y ropa adecuada, pero poco nos detenemos a pensar en nuestra piel. Por eso es necesario proteger las zonas que quedan más expuestas a los rayos solares.

La recomendación es el uso de bloqueadores o fotoprotectores solares en forma de crema o gel, con distintos grados de protección.

La mejor manera de proteger nuestra piel de los rayos UV es no exponerse al sol entre las 11 am y 3 pm

Se recomienda no exponerse al sol por más de 20 minutos consecutivos y de preferencia en movimiento.

Qué son los protectores solares

Se les denomina así a todos aquellos productos (cremas, leches, aceites) que se aplican sobre la piel para protegerla, pues contienen sustancias denominadas filtros que frenan la acción de los rayos solares.

Qué características debe tener

  • Buena capacidad de absorción de los rayos UV
  • Resistencia al sudor y agua
  • No causar irritación en la piel
  • Ser estable al sol
  • Ser compatible con el resto de las sustancias de la fórmula

Qué es el Factor de Protección Solar (FPS)

Es un indicador de la medida en que una crema solar bloquea los rayos UV solares, que son los responsables de los efectos dañinos de la luz del sol.

Clasificación de los protectores en función del Factor de Protección Solar (FPS):

Bajo de 2 a 6
Medio de 8 a 12
Alto de 15 a 25
Muy alto de 30 a 50

Cuando salgas a andar en bici debes seguir estos sencillos pasos para proteger tu piel:

  • Se debe aplicar un protector solar mayor a 15 FPS, 30 min antes de salir
  • Después de la primera aplicación deberá hacerlo nuevamente cada 2 horas
  • Se debe colocar estando la piel bien seca
  • Poner una cantidad generosa, que abarque toda la zona a proteger